miércoles, 12 de noviembre de 2008

De donde no hay, no se puede sacar.

¡Ah! El photoshop (de ahora en adelante en este blog: fotochop). Intrigante programa lleno de botoncitos incomprensibles capaces de hacer de una foto normalita una obra de arte, y al mismo tiempo, capaz de destruir por completo esa misma foto. Es todopoderoso, si queremos ponernos bíblicos: capaz de ser muy agradable (dándote soplos sobre el mercado inmobiliario como hizo con Noé "No inviertas en pisos en Torrelodones" le dijo "cómprate un barco en su lugar") o capaz de ser muy malo y vengativo, como en Sodoma y Gomorra (donde hizo llover azufre sobre dos bellas ciudades donde estaban todos muy felices sodomizándose y "gomorrizándose").
Así que en esta primera entrada vamos a aprender lo más importante que debe uno aprender al trabajar con fotochop: a no cargarse las fotos nada más abrirlas. Para ser exactos como manejar la ventana tamaño de imagen que se encuentra dentro de imagen en la barra superior fotochop.

¿La habéis encontrado ya?  Bien. Pues aquí hay tres pequeñas ventanas: Altura y anchura de la imagen (normalmente en cm) y resolución  en ppi (pixels per inch o píxeles por pulgada). La resolución estará normalmente a 72ppi, que es la resolución normal de una pantalla o de un televisor. Pongamos esta imagen como ejemplo:

¡¡AAAAAARGH!! ¡Mis ojos! ¡Mis ojooos!
Está bien: la imagen no es precisamente una obra de arte, pero necesito que sea cantosa para que se note bien. Así que no os quejéis. Aquí se viene a aprender; el que quiera ver cosas bonitas que se vaya a El Prado. 

Pero si queréis imprimir la foto tendréis que pas
arla de 72 a 300ppi, para lo cual, no hay más que escribir 300 donde estaba 72, pero ¡Cuidado!

Al decirle tal cosa hay que asegurarse de que la opción remuestrear imagen está desconectada. De esta manera, lo único que hará fotochop será coger los píxeles existentes, y apretarlos más en cada pulgada. Sin crear nada nuevo.




De manera que, cuando cogemos nuestra imagen nueva, y la imprimimos, nos encontramos con esto. La foto a 300ppi es mucho más pequeña que a 72. Entonces es cuando gritas "¡Pero mamones! ¡Si me habeis mandado un sello de correos!" y ellos responden "Po yo en mi pantalla lo veo bien grande". Pero claro, es que esos infelices no han leído este blog y no entienden que lo que se ve en una pantalla no es lo que se puede imprimir. Pues una pantalla da bastante menos calidad que una impresión.

Osea que lo que ha hecho fotochop, es simplemente coger los píxeles existentes, y hacerlos más pequeños para que lleguen ha haber más píxeles por pulgada, sin crear ningún píxel nuevo.  ¿Pero que pasa si, por alguna jugada del destino, pasas la foto de 72 a 300ppi con el botón ACME (remuestrear imagen) conectado?Pues entonces fotochop mantiene el tamaño original de la foto que estaba a 72 y le mete en medio todos los píxels que haga falta para que llegue a 300ppi. 

¿Cómo lo hace? Pues coge los píxeles que hay alrededor y calcula una media de colores. Osea: que si tienes azul a un lado, y amarillo al otro, pondrá un pixel verde para rellenar. lo que consigue es difuminar la imagen de una manera bastante bruta (imagen a vuestra izquierda). Tener en cuenta que de esos 300 píxeles que hay en cada pulgada, sólo 72 son de tu imagen real, los otros 228 son invención de fotochop, más del 70% de la foto es invención del programa. Así que no lo hagáis nunca. Nunca conectéis el botón ACME.  Nunca jamás, son ganas de cargarse una foto nítida y mona gratuitamente, y convertirla en toda una masa de desenfoques inmirables. No puedo insistir lo suficiente sobre esto: no conectéis el botón ACME jamás. Ese botón, en lugar de llamarse remuestrear imagen debería llamarse ¿está usted seguro de lo que está haciendo?. Así que ya sabéis, si no tocáis ese botón estaréis a salvo. 

¿He dicho que nunca toquéis ese botón? ¿He dicho nunca jamás? Bueno... pues no es eso exactamente. Existe una situación en la que es aceptable, y solo aceptable, jugar con el botón ACME de destrucción masiva. Esta situación se llama:
TENEMOS QUE CERRAR LA REVISTA Y ME ESTÁIS DANDO UNAS DE MIERDA DEL TAMAÑO DE UN SELLO. ASÍ NO HAY QUIEN MAQUETE POR LO QUE VOY A PASARME LAS NORMAS POR EL FORRO Y LO VOY A HACER A MI MANERA.
Esta situación, conocida entre el gremio de maquetadores como "el día a día", hace que, para nuestra vergüenza, nos veamos obligados a tocar el botón ACME. Esta técnica no le hace mucha gracia a los directores y redactores de revistas (los mismos desgraciados que te dieron las fotos pequeñas desde un principio) y probablemente en otros círculos del diseño gráfico la técnica se desapruebe directamente.
Pero entre los maquetadores es la técnica oscura. Aquella que te enseñaron en un cierre de revista a las 2 de la mañana seguido de un "Pero no se lo digas a nadie" y cuando comentas que lo has hecho en un evento social ("¿Sabéis que ayer toqué el botón ACME?"), se produce un incómodo silencio alrededor tuya, interrumpido sólo por alguna tos que otra. Es algo así como masturbarse con una sandía. Tú le dices a Antonio "Pues el otro día Paco me dijo que se la machaca con una sandía" y Antonio se hace el inocente "Ah sí, yo también lo he oído".  "¿Te la has machacado alguna vez con una sandía Antonio?" le preguntas, y él, con tono de superioridad responde "¿Yo? Sólo una vez, pero es que estaba en un mal momento". Pero después te enteras de que fue Antonio el que le enseñó a Paco, y que todo el mundo anda usando sandías de manera regular, pero nadie lo dice, y tú piensas. "Joder, por qué voy a ser yo el único pringado que no pueda usar una sandía tan solo por estas estúpidas dobles morales, cuando haría mi vida mucho más agradable y placentera."
Y sin darte cuenta estás metido hasta el cuello en este oscuro submundo. Submundo al que les abro la puerta para que echen un vistazo. 
Señoras y señores: Bienvenidos al lado oscuro de Fotochop:

PARTE II: El botón ACME, o cómo machacársela con una sandía.
Pero tan solo porque hayamos entrado en el lado oscuro, no creas que uno 
puede hacer lo que le apetezca. Si hacer el amor tiene sus normas, también lo tiene masturbarse con una sandía. Y no por ser tu compañera de cama una fruta, van a ser menos estrictas. Es más, al no estar socialmente aceptada (sobre todo si la sandía es menor de edad) has de cumplir las normas con mayor atención si cabe (la más importante con la sandía es "no dejar la sandía en la nevera cuando acabes").
De la misma manera, si vas a tocar el botón ACME, has de hacerlo con sumo cuidado. Si una foto que has convertido a 300 no es lo suficientemente grande, Hay dos técnicas a seguir, que se pueden combinar para conseguir una foto hasta un 70% más grande sin que la gente se dé cuenta. 

TÉCNICA I: La sandía agujereada 
Aquí lo único que haremo
s será reducir (sin remuestrear la imagen) la resolución de 300 a 220ppi, ó como máximo, a 216. Si no necesitas que sea tan grande puedes jugar con los números de en medio. ¡Pero nunca bajes de 216 si quieres una impresión de calidad!


TÉCNICA II: La sandía rellena
Para esta técnica conectamos el botón ACME, y dejamos en paz el botón de resolución. Es su lugar, cambiamos la medición de anchura y 
altura a porcentaje, y en sus ventanas escribimos 120. Y he aquí, que acabas de conseguir una imagen más grande sin que se note mucho.

Ni que decir tiene, que ninguna de estas dos técnicas le va a hacer 
ningún favor a la foto, así que más os vale que la foto esté bien si vais a hacerle las técnicas de la sandía. 
Y aquí acaba la lección de esta semana. Por favor, ninguna pregunta es lo suficientemente estúpida como para no hacerla (excepto tal vez "¿Pero no me dijiste que  no estabas casado?"  ¿qué esperas que te responda? "Ah ¿Eso te dije? Pues espérate que me divorcio.") así que no os cortéis. Y ya que estamos, yo tengo una pregunta: Todos sabemos lo que es sodomizar ¿Pero alguien entiende lo que hacían en Gomorra? ¿O es que acaso "gomorrizar" no existe como verbo?


1 comentario:

Anónimo dijo...

Estas clases con tanta sandía por medio me lían un poco.
Propongo que lo que es lección lo pongas en otro color, en negrita o algo asi. Más que nada porque a la hora de repasar la lección uno tiene que ir al grano, y eso facilitaría las cosas. Aparte de eso, explicas muy bien y está claro. La Liebre